Valencia 1-1 Cádiz

PORTÁNDONOS BIEN, QUE LOS REYES NOS ESTÁN VIENDO

(José Antonio Vera Luque) 04-01-2020

Si hace unos meses nos dicen que en nuestro regreso a Primera sacaríamos un puntito de Mestalla, se nos hubiera quedado carita de bebé dormido después un lingotazo biberonil. Presuntamente se consideraría un resultadazo y sería motivo de jolgorio post-partido. Hoy hemos sacado un punto de Mestalla y ni bebé, ni jolgorio, ni lingotazo. Que ustedes sepan que hoy podríamos haber ganado en casa de un rival directo, porque este Valencia no aspira a otra cosa más allá de la que aspira el Cádiz. Que levante la mano el que no haya sentido un poquito de lástima viendo ese Valencia de hoy, comparado a esos Valencias de alineaciones de fácil memorización, de noches de Champions, alternativa a Madriles y Barsas. Hoy juguetea en el pretil resbaladizo y lleno de verdín de la azotea futbolera. Todo por mor de un dueño mamarrachero, podrido de pasta, y que se pasa a Claramunt, Pasieguito, Kempes y Botubot por el forro de la cartera. Que penita de entidad.
 
Y nosotros que somos más buenos que yoquejé, Teresitas de Calcuta de amarillo, como que nos ha dado penita. Y en vísperas de la noche de la ilusión, cual pajes de Melchor, el otro y el de la moto, le hemos regalado dos puntitos que después del milagro de San Mamés y el prodigio de Valdebebas, hoy parecían más nuestros que nunca. No falla. Fue ponerse el locutor televisivo a fantasear con la posición clasificatoria del Cádiz gracias a la victoria, y llegar el gol del Valencia. Aventurarse a predecir que nos traeríamos los tres puntos, y aparecer el clásico gafe periodístico. Creo que en ese momento descargué más ira hacia el gachón del micrófono, que hacia el boquete defensivo, tan descarado como extraño, que permitió el fusilamiento a Ledesma, que ante el comodísimo remate de Maxi Gómez, no pudo hacer otra cosa que caer al suelo como un extra chungo de un capítulo repetido del Equipo A.
 
En mala época hemos cambiado de Director Deportivo. O en buena, según se mire. Llega el momento de los fichajes, y no sabemos si el que no está ya tenía encargada media juguetería que ahora no vamos a querer, o viceversa. O sea, que la media juguetería que queremos por Reyes, aun no está encargada, y el tiempo apremia. Menos mal que más o menos la cosa está clarita. El asunto es que quede género. De momento, un delantero que asuste. Cuando el Cádiz cambia a Negredo y Choco, por Malbasic y Álvaro Giménez, baja un escalón y el contrario lo sube. La diferencia de una dupla a la otra, es de una categoría. Las dos son de equipos de mitad de la tabla. Lo que pasa es que la titular es de mitad de la tabla de Primera, y la suplente de la tabla de Segunda. Cuando a falta de veinte minutos, el puñal se cambia por un cuchillo de untar manteca colorá, se produce en la defensa rival el famoso efecto Spidifen. Se le quita el dolor de coco que durante los primeros setenta les han estado provocando los delanteros titulares.
 
Las temibles contras del Cádiz son menos temibles si el Choco está en la ducha, y Negredo anda exprimiendo el tarro de gomina. De hecho, en los últimos minutos se vislumbraron dos o tres zafarranchos de los que a nosotros nos gusta, que tuvieron peor final que la serie “Perdidos”.Liasso gordo. Eso por un lado. Por otro, hace falta un lateral izquierdo, porque admitamos que Pacha Espino no es eterno, y que para ocupar el lateral izquierdo sólo lo tenemos a él…y a Jairo, que es cuarto y mitad de Pacha en lo referente a corpulencia. Una merendola para el extremo rival que haya echado horitas extra en el press de banca. En el medio del campo, Jose Mari parece que regresa, grata noticia. A ver si Alex regresa también, y ya la alegría es doble. Cuando aparezca por su camino se notará. Entiendo que Enriquinho, que es uno de noi, y que conoce el vestuario tanto o más que el que lo alicató, ya está más que al liqui. Esperemos que saque para delante buenos fichajes, aunque sea a trompicones igual que cuando jugaba.
 
El jueves tenemos copita. Pontevedra nos espera. Sitio recurrente para definir a un público frío que no se ríe con ná…”La gente es de Pontevedra” se le suele decir al grupo que va después tuya, para que se mentalicen del ratito (mal ratito) que les queda por delante. Esperemos que en Pontevedra, el público sea de Pontevedra, y no tengan motivos de risa. Siempre es bonito avanzar en la Copa del preparao. Así pues, que los monarcas de Oriente (me refiero sólo a los magos, sin contar al que está en Abu Dabhi) se enrollen, y nos traigan otra eliminatoria, a Ibrahimovic, a Halaand y a Mágico González con 20 ó 30 añitos menos. Por pedir que no quede. Como diciendo….