Cádiz 2-2 Levante

Levantito en calma (menos mal)

(José Antonio Vera Luque) 19-01-2020

En los partidos como los de hoy, al llegar al descanso deberían avisar a la audiencia. Por megafonía, y por la tele, saldría un señor leyendo un comunicado que en resumen diría algo así como…”Señore, aquí ya no va a haber más ”. Y ya, el que quiera ver el segundo tiempo pues que lo vea, pero sabiendo que se va a encontrar un rato de fútbol, osease de un montón de maromos intentando adueñarse del balón, pero como si ese fuera el único objetivo del juego. Se le podría haber dado una manita de pintura a las porterías durante el segundo tiempo porque a los pintores encargados del chapú no le habrían molestado mucho. Como si hubieran impuesto el toque de queda a las ocho de la tarde, ambos equipos se aligeraron en despachar la contienda rapidito. En lo que dura un popurrí, nos adelantamos, nos empataron, y se pusieron por delante. Demasiado frenesí. Menos mal que Cala dejó toda la escena del crimen como si nadie hubiera pasado por allí. Empate y todos contentos. La presentación fue un pelotazo, pero de los pasodobles palante, gran bodrio.
 
Si en la anterior crónica destacaba el izquierdismo cadista para crear peligro, en ésta destaco lo mismo pero al revés, o sea, para que nos lo creen. Hoy nos hemos dado cuenta de que, si el mercado no lo remedia, el Pacha es titular indiscutible, PCR negativa mediante. El Levante se convertía en levantazo cuando la jugada transcurría por el ala zurda gaditana. Jairo, el chavá, no es lateral izquierdo, por más que se apellide así. Y aunque cumple con ciertos cánones de un buen lateral, como por ejemplo la velocidad, en cuestión de fuerza va cortete. En el Sistema Métrico Caletero, un Pacha Espino equivale a 3,5 Jairos. Más o menos. Mientras que el uruguayo es una piedra ostionera, un bloque del Campo del Sur con patas, Jairo es el bajito correcaminos mec mec, que atraviesa las defensas como pasándole a los centrales por debajo de las piernas. Pacha no es extremo, aunque se aventure, y Jairo no es lateral, aunque defienda. Y eso el enemigo lo sabe, y lo aprovecha. También se ha notado que Fali estaba hoy de asuntos propios. Quizás en lo referente a lo de alentar las tropas, más que en lo que respecta al juego. Garrido se encarga de la misma labor, y ha cumplido. Lo que pasa es que Fali juega con la cara pintada de amarillo y azul, y una bufanda amarrada a la frente. Y eso, también se nota. De todos modos, salvo la carajera del minuto 5 al minuto 10, nada que objetar al currelo defensivo. Se ha hecho un partido decentito. A seguir.
 
Llegamos a la mitad de la liga. Hay que darle la vuelta al tablón del romancero. “iiiiiin”. Hasta ahora, cuartetas simpáticas, unos cuantos golpes buenos, y un par de bolones de desierto. Aceptable tirando a notable. Seis victorias, seis empates, siete derrotas. Buena media, que para nosotros es buenísima, porque lo que para cualquier equipo es la mitad de la tabla, para nosotros es el Everest. Nos salen los números con cierta holgura. Si la salvación está en los cuarenta, con ganar cuatro partidos y empatar otros cuatro, solucionado. Pero cuidado. Aviso a los navegantes, especialmente al anticerverismo militante y al clásico derroti que le pone pegas hasta al color de los guantes de Conan. Viene la cuesta de Enero…y Febrero. Nuestros próximos cinco rivales: Sevilla, Atlético de Madrid, Real Sociedad, Athletic de Bilbao y Barcelona. Tracatrá. No se agobien si no alcanzamos los 30 puntos hasta marzo. Lo digo para que estemos preparado para un estancamiento. El niño que sacó la bolita en el sorteo se lució, y así tenemos el calendario, tan asimétrico como puñetero. El misil viene para el submarino por su camino. Vamos a agarrarnos para soportar el pepinazo y que los daños sean mínimos. Viene la parte más complicada de la competición y no nos puede pillar sentados en el WC. Prisperán para digerir bien los resultados disgustosos que se prevén y el que no esté listo para eso, po que en este mesesito escuche Cannavá que es lo que pega. Buena media temporada, chavales.