Getafe 0-1 Cádiz 

 
QUÉ HACE UN GACHÓN COMO TÚ EN UN SITIO COMO ESTE
 
(Jose Antonio Vera Luque) 10/04/2021
 
El Getafe lamentará, y nosotros celebraremos de por vida aquel día que se dieron las carambolas necesarias para que dos futbolistas estuvieran en el sitio en el cual no les correspondía estar. ¿Casualidad o causalidad? Negredo, killer y rematador devocional, educado desde chiquitito en llevar la pelota hasta el fondo de las redes, sea como sea, sin tener en cuenta si el escorzo o pirueta necesaria para el remate le provocará una brecha en el coco o una torsión imposible en el tobillo, apareció en el área para impedir aquello que es su obsesión, su fin, su cigarrito después del trabajo: el gol. ¿Cómo iba a imaginarse el delantero azulón ubicado a tres cuartas de la línea de gol, que su remate franco, su tiro de gracia a esa sien despejada que en ese momento era los cerca de 20 metros cuadrados de portería, iba a ser rechazado por las piernas de un ariete? Los pajaritos disparando a los cazadores. Negredo impedía el uno a cero para el Getafe apareciendo de la nada. Como cuando ves a Clark Kent cerca de una cabina y al instante siguiente ves a Superman recogiendo en el aire a la rubia que cae desde el pretil del Empire State Building. ¿Y cómo dormirá Negredo esta noche una vez traicionado a los habitantes del Olimpo de los nueves, donde tiene (o tenía hasta hoy) un butacón reservado? Apareció Negredo en el área donde nadie lo espera, y salvó a su equipo. Luego se formó un contragolpe, y lo remató él mismo. Alfa y Omega.
 
Tampoco contaba el Getafe con la presencia casi inofensiva de Timor en su área, así, sin mucha influencia sobre el juego. Andaba el mediocentro con pintas de apóstol secundario en una de Zefirelli, por allí por su área chica como el que va a llevarle un café al portero, cuando de momento un balón tonto que el portero no sabe si le sale mejor el negocio trincándolo o dejándolo pasar… Choca suavemente contra la tripa del jugador que alegremente paseaba por allí, y viene a entrar de manera mansa en el arco. Gol. Si Negredo tiene por misión marcar goles en la portería contraria, hoy salvó uno en la suya. Si Timor (que no olvidemos que en Enero estuvo en la carta de Reyes de Cervera) tiene como finalidad impedir goles, marcó uno y encima en su propia portería. Y gracias a estos roles inversos, a este mundo al revés, hoy nos acostamos casi salvados, y con muchas papeletas para visitar el año que viene ese pedazo de Bernabéu donde el tito Floren está invirtiendo tanto jurdeles. Tracatrá.
 
Otra clave de la victoria de hoy, era la intervención del Karma, al que hoy hay que ponerle un sobresaliente por el partido realizado. El Karma güeno se acumuló durante la semana a medida que pasaban los días y noticia que llegaba del caso Cala, noticia positiva para el cadista, y negativa para los justicieros de dedo rápido, que queriendo ser los más rápidos del Oeste, disparan antes que nadie. No saben que la virtud no está en ser los primeros en desenfundar, sino simplemente en acertar. Y para acertar había que esperar. Se esperó y se demostró la inocencia. Caso cerrado. Gracias a la twitterdependencia de Pablo Iglesias, Echenique, otros políticos con menos audiencia y las hordas de opinadores de casapuerta de este país, el power amarillo se fue acumulando durante la semana con la mirada puesta en la justa vendetta que merece el compañero expuesto a la luz pública como un nazi y un racista,valga la redundancia, sin que dichas tropas de matracas con smartphones (incluyendo altos cargos que por un puñado de votos tiran palante con lo que sea) le dieran ni un mínimo atisbo de posibilidad de acogerse a eso que llaman la presunción de inocencia y que es una cosa que no hace falta que te toque en los paquetes de papas pa tenerla.
 
El Karma también ha funcionado cargando de simbolismo la victoria en el Coliseo Alfonso Pérez que hoy lucía más vacío que nunca, cosa que es difícil. Hace 15 primaveras, descendimos en este mismo escenario. A falta de una jornada salimos con 33 puntos y nos resultaba matemáticamente imposible agarrar al décimo séptimo: a Segunda. Hoy a falta de 8 jornadas salimos del sur de Ayusolandia con 35 puntacos, a falta de 8 partidos. Bonita forma también de meter en el boquete a un rival directo, que encima no se vende como una escuadra precisamente simpática para el aficionado común, en parte por la actitud muchas veces elegantemente macarra de su técnico, cuyo careto cotiza alto en el Quién es Quien. La deformación profesional nos hace mirar los rivales de abajo, pero de reojo ya algunos, repasando el calendario restante, sueñan(¿Por qué no?) con terminar la liga con el galardón de haber presenciado la mejor temporada del Cádiz en su historia, para lo cual habría que superar los 46 puntos y el décimo segundo puesto que aquel maravilloso Cádiz de Mágico, Salazar, Calderón, Carmelo o Cabrera, entre otros muchos, logrará en la temporada 1987/88 al mando de Víctor Espárrago. Los que vimos aquello ya estamos vacunados, o nos falta poquito. Por tanto no queda otra que empezar a aumentar el índice de disfrute y bajar el de sufrimiento. Está costando, pero se va a lograr. Susmuertoelquenó.