Cádiz 0-0 Celta

POST-TEMPORADA O EL PESCAO VENDÍO
 
(Jose Antonio Vera Luque) 18-04-2021
 
Lo mismo que hay un espacio de tiempo futbolero denominado “Pretemporada” en la cual se juegan intragables partidos de preparación, cuyos resultados interesan al respetable lo mismo que el desenlace de la segunda división moldava, podríamos proponer a la Real Academia de la Lengua furbolera el término “Post-temporada” para definir partidos como los de hoy: cuando juegan dos equipos que están a punto de despachar la temporada, habiendo conseguido los objetivos marcados, o por el contrario estar a una distancia insalvable de satisfacerlos. Partidos primaverales con olor a incienso de tienda hippie, solecito en el careto y música chill-out. Cierta dosis de relajación, eso sí, sin perder de vista el compromiso profesional y una victoria que si cae bien, y si no pues tampoco pasa nada. Un ni pa ti ni pa mí que traducido resulta dos cerapios en el marcador, y un ratito de desactivación para la peña que anda con la cabeza en las vacunas, o en las elecciones madrileñas, que con tanto machaconeo informativo acaba por interesarte aunque vivas en Burundi. Me da la sensación, amiguitos, que nos quedan unos cuantos partidos como el de hoy, para nuestro regocijo por supuesto. Porque eso quiere decir que a la salvación le falta un minutito de cocción y lista para servir. El proceso es poco emotivo, nada infartante, pero brutalmente satisfactorio. La preocupación es saber qué fecha tenemos que marcar con un rotulador fosforito para materializar la confirmación matemática, más que para que ese día no nos falte cerveza en la nevera.
 
Los partidos de “Post-temporada” (me ha gustao el palabro) son como el de hoy. Cierta calma chicha, incluso sospechosa ante la escasez de fuego cruzado. Un Alemania-Austria del 82, sin un Toni Schumacher que se pusiera una gorrita como señal del biscotto, el tongo, el besuqueo con lengua. Pero no se equivoquen. Hoy ambos han querido ganar. Que no se hayan tirado a tumba abierta es otra cosa, y que en un momento dado Cádiz y Vigo hayan firmado un armisticio involuntario porque al subconsciente de ambos les haya venido imágenes de astilleros on fire y pulpos a la gallega de la calle Soperani, tampoco te digo que no. Pero ahí queda la galopada semi-maradoniana de Sobrino, jugada que firmada por Vinicius Jr acapararía siete páginas del Marca, y un DVD de regalo con la jugada filmada desde treinta ángulos distintos (¡Incluye declaraciones de la hermana de Vinicius!… A Vinicius del tirón). Si le ponen la portería en San Severiano, llega el gachón hasta ahí corriendo. O que me dicen del larguerazo de Malbasic, presencia sorpresiva en el once inicial, y que de haber entrado hubiera liberado al chaval de esa presión que se está llevando ante tanta intervención churretosa en cada partido que juega. Lástima. Fíjense si el empatito no estaba pactado, aunque pudiera parecerlo, que en el último segundo, el cabezazo de Mallo por poco nos da el primer disgusto de Abril. La horizontalidad del Celta y su tiqui taca a ritmo de pasodoble de Residencia de Mayores, parece indicar conformismo, cuando más bien es control del balón ante un Cádiz que controla a los que controlan el balón. Equis.

Ahora cojan un papelito y pongan a un lado el once cadista y al otro el once celtista. Planteen a qué jugador del Cádiz ficharía el Celta para el año que viene. ¿Se lo digo? De los de hoy, quizás solo a Johnson.(No veo al Celta soltando a Aspas para fichar a Negredo, la verdad). Futbolista por futbolista, el equipo gallego vence con rotundidad. Sin embargo, ahí está en el mismo vagón que el Cádiz. O mejor dicho, el Cádiz en el mismo vagón que el Celta. Jugando por el mismo objetivo, con los mismos resultados. Esto mismo lo puedes aplicar si comparamos los onces iniciales de hace una semana ante el Getafe. Ves la plantilla, y andamos por debajo de casi todos (No creo que al Cádiz este verano se le vayan muchos futbolistas a otros equipos de Primera). Y si ya nos fijamos en los banquillos, calla que me da la risa. Esto debe servir para valorar muchisisisisímo el currelo de Cervera y sus secuaces, semana tras semana, convenciendo a una plantilla y metiéndole en el coco el concepto de cómo tienen que jugar, cómo tienen que correr, cómo tienen que posicionarse. Cervera ha cogido el Saray, y lo ha puesto en la Guía Michelín. Este es capaz de meter a “Los herederos del Levante” en Cuartos de Final. Te lo digo yo. Imposible sacar más productividad y más resultado a un plantel, que está a tres partidos (y la pirula) de distancia del décimo octavo, cuando quedan siete para chapar la temporada. Casi hecho. Y en eso tiene mucha culpa el Gafa, que tal día como hoy hace un lustro, era anunciado como entrenador, enmarronándose hasta la coronilla con un equipo por el que nadie daba un duro ante la inminente liguilla de ascenso a Segunda que se avecinaba. El resto de la historia ya lo saben. Hoy es Domingo de Ramos Cerveriano: la Entrada Triunfal en el Cádiz. Hossana o como se diga. Y que vengan muchos más.