Cádiz 0-1 Betis

Año I de grada vacía. Maldito sofá

(José Antonio Vera Luque) 28-02-2021
Chungo cuando para ver el partido de tu equipo, la postura adoptada en el sofá se va asemejando peligrosamente al mismo escorzo utilizado para ver el documental del cocodrilo y el ñú después de comer. Y que el respingo brille por su ausencia, peor. El morriñazo nos conquistó en la sobremesa del día de Andalucía, morriñazo achuchado por un partido cerocerista con música de levantera de fondo. Algún bostezo cautivo y el párpado amenazando dejarse caer. La emoción se fue de puente, y pocos momentos de alarma, bien para un lado, bien para el otro, hubo. El único acto de rebeldía lo puso el Betis, saltándose el guión, y aguando la no-fiesta del balompié. Los tres puntos cogieron la autopista en lugar de quedarse uno cada uno, como buenos hermanos, en este día de Andalucía. Y el que sobra pal que barre. Al final nos enteramos que Blas Infante puso un dos en la quiniela. Que pena joé. Con lo contentos que nos hubiéramos ido para el No Carnaval Chiquito con un puntito más en la cartera, y encarando con la moral por las nubes los dos próximos envites frente a la versión agobiá del fútbol vasco en Primera. Pues la moral en su sitio, y el punto pa Miarmalandia. Eso es lo que hay.
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Fali no nos asustes. Que lo tuyo sea un parraque de ná, por favor. Se fue para la grada, y marcaron. ¿Casualidad o causalidad? El área quedó huérfana del grito de guerra del calé cada vez que cabecea la pelota…»Pumba» o lo que quiera decir este gachón cada vez que despeja con el molondro. Sin esa tensión, un señor bajito remató en las mismas napias de un señor más alto. Gol del Betis de coco en el área chica. Esto con Fali no pasaba. Eso, y el cambio de las bandas. Que el relevo está una categoría por debajo lo sabe hasta el robot que está haciendo fotitos de la campiña marciana. Ver a Alejo y a Jairo esperando para salir al campo, y que se te venga a la cabeza el Dúo Sacapuntas. Si hay una estatura ideal para ser extremo, Alejo se pasa y Jairo no llega. Al contrario que las prestaciones que ofrecen Salvi y Perea, los recambios aparecen por fuerza mayor, es decir, la quemaera que le produce a los titulares andar galopando banda arriba y banda abajo todo el tiempo. Sin más mercado donde rebuscar, que los dioses balompédicos nos conserven entre algodones a los titulares, porfavó. Eso sí, uno de los futbolistas que nos trajeron los Reyes, concretamente Sobrino, se va entonando. Mejora lo que había, y no va a tardar en estrenarse, al loro. No es un milagro, ni un futbolista que revolucione al plantel, pero hemos ganado un pelotero que perfectamente puede pillar plaza de titular en esa delantera que parecía coto cerrado de Negredo y Choco. Por sacar algo positivo en el día de hoy.
Se acabó el Tourmalet. Coronamos el puerto mucho más descompuestos que cuando empezamos a subirlo. Los últimos siete partidos han sido contra rivales que están en la primera mitad de la tabla. Así que los últimos números son catastróficamente lógicos. Llevamos dos meses jugando contra rivales de zona Champions o UEFA, así que las sucesivas cateas que nos hemos ido llevando, apoyadas también por ese asimétrico y puñetero calendario, tienen su justificación. Parémonos a ver el panorama. La leyenda urbana dice que con 40 puntos nos mantenemos. O sea, que nos faltan 15. Y por debajo tenemos cinco equipos con los que tenemos que jugar, tres en casa, y dos a domicilio. Multipliquen cinco por tres y le salen las cuentas, como le han salido al Emérito con Hacienda. Esos son los cinco partidos que tenemos que ganar. Y luego tenemos ocho partidos más , para rascar todo lo que se pueda. Así que ya saben lo que ocurre cuando se corona el puerto maltrecho…que toca hacer el loco bajando. Periódico doblado por debajo del maillot (que antiguo), gorrita para atrás, y a poner posturitas extrañas en lo alto de la bici para aprovechar la inercia y con cuidaíto que llegan las curvas. Hay que dibujarlas bien. Entre otras cosas, porque mañana hace un año que el bendito templo de la Laguna se llenó de cadistas para ver un partido por última vez. Nos han birlado una temporada en Primera, diecinueve fiestas, diecinueve previos con los colegas, muchos abrazos en los goles, y muchas pechás de reir en nuestra parcelita de Fondo Sur. En Septiembre tenemos que estar en Primera, para que nos devuelvan eso, y más. Así que sálvense muchachos, y llévennos de nuevo a ver partidos de Primera al estadio, que el sofá a las cuatro de la tarde es muy tentador, coge uno la postura mal, y acaba con dolor de cuello y mosqueao por la derrota, joé.